lunes, 20 de febrero de 2012

LAS ESTACIONES DEL AÑO

EL INVIERNO /  THE WINTER



LA PRIMAVERA / THE SPRING


EL VERANO / THE SUMMER


EL OTOÑO / FALL




CUENTOS INFANTILES

                                  EL NIÑO ENVIDIOSO

Esta es la increíble historia de un niño muy singular. Siempre quería aquello que no tenía: los juguetes de sus compañeros, la ropa de sus primos, los libros de sus papás... y llegó a ser tan envidioso, que hasta los pelos de su cabeza eran envidiosos. Un día resultó que uno de los pelos de la coronilla despertó de color verde, y los demás pelos, al verlo tan especial, sintieron tanta envidia que todos ellos terminaron de color verde. Al día siguiente, uno de los pelos de la frente se manchó de azul, y al verlo, nuevamente todos los demás pelos acabaron azules. Y así, un día y otro, el pelo del niño cambiaba de color, llevado por la envidia que sentían todos sus pelos.
A todo el mundo le encantaba su pelo de colores, menos a él mismo, que tenía tanta envidia que quería tener el pelo como los demás niños. Y un día, estaba tan enfadado por ello, que se tiró de los pelos con rabia. Un pelo delgadito no pudo aguantar el tirón y se soltó, cayendo hacia al suelo en un suave vuelo... y entonces, los demás pelos, sintiendo envidia, se soltaron también, y en un minuto el niño se había quedado calvo, y su cara de sorpresa parecía un chiste malo.
Tras muchos lloros y rabias, el niño comprendió que todo había sido resultado de su envidia, y decidió que a partir de entonces trataría de disfrutar de lo que tenía sin fijarse en lo de los demás. Tratando de disfrutar lo que tenía, se encontró con su cabeza lisa y brillante, sin un solo pelo, y aprovechó para convertirla en su lienzo particular.
Desde aquel día comenzó a pintar hermosos cuadros de colores en su calva cabeza, que gustaron tantísimo a todos, que con el tiempo se convirtió en un original artista famoso en el mundo entero.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Cuentos infantiles

EL SUEÑO DE ELENA

Elena
 y Diego eran dos hermanos que vivían en una casita en lo alto del bosque.
Vivían allí porque su padre Juan se dedicaba a cuidar del bosque, plantaba árboles, cogía la resina que salía de ellos, limpiaba las ramas del suelo y las usaba para calentarse en el invierno, daba de comer a los animales… y muchas cosas más.
Juan disfrutaba mucho viviendo en el bosque y contribuyendo con su trabajo a que este planeta nuestro, el planeta Tierra, fuera un lugar cada vez más habitable y más limpio para todos sus habitantes, y también para las generaciones futuras.
Pero Diego y sobre todo Elena, no estaban tan contentos de vivir en el bosque tan lejos de sus amigos, de las tiendas donde poder comprarse chuches, y de todas las atracciones que hay en la ciudad.
Un caluroso día de verano, Elena se durmió después de comer y empezó a soñar. Un hada apareció junto a ella y le dijo:
- Hola Elena, yo soy tu hada madrina y te puedo conceder un deseo si tú quieres.
La cara de Elena de pronto se llenó de alegría y sin pensárselo dos veces le contó cuál era su sueño, quería vivir en la ciudad, como tantos otros niños para poder ir al circo, al teatro, y poder comprarse muchas chuches, casi todos los días.
El hada madrina la escuchaba con mucha atención, y después de reflexionar un tiempo, que a Elena le pareció eterno, le dijo:
-Mi querida Elena, yo te puedo conceder este deseo, si es lo que más quieres en el mundo, pero yo no quiero que ningún niño se sienta triste por un deseo que un día pidió. Porque si tú te vas a la ciudad, tienes que pensar que no podrás disfrutar tanto del bosque, de los animales que allí viven, ni de las plantas y flores que allí crecen, ni del aire puro que allí se respira, ni podrás ver a tus padres y a tu hermano tanto como a tí te gustaría, y eso te va a poner muy triste.
Entonces, Elena comprendió que en esta vida no se puede tener todo, y comprendió también que la verdadera felicidad consiste en aprender a valorar y agradecer lo que se tiene.
No obstante, el hada madrina, como era tan buena, le concedió el deseo, solo por 3 horas, las suficientes para que Elena fuera al circo, a los columpios y al teatro, y se comprara un montón de golosinas. Se lo pasó bomba, pero justo al cabo de 3 horas, tenía ganas de volver a ver a sus papás y a sus otros amigos del bosque y le dijo al hada:
-Muchas gracias hada buena, por hacerme pasar estas horas tan divertidas, pero ahora quiero ir al bosque, a encontrarme con mi familia y mis amigos porque los echo de menos y hubiera disfrutado mucho más, si ellos se hubieran divertido conmigo.
El hada, como era tan buena, la llevó nuevamente a su casita del bosque, y en ese momento Elena se despertó, todavía un poco sorprendida por la multitud de experiencias que había vivido durante la siesta.
Cuando mamá preparó la cena y todos se sentaron alrededor de la mesa, Elena les contó su sueño y les dijo a su mamá y a su hermano, que les quería mucho, que les quería tanto, que aunque el hada le hubiese concedido todos los deseos del mundo, nunca, nunca, se separaría de ellos, porque había comprendido quela verdadera riqueza es querer lo que se tiene, y no desear lo que no se tiene, y que el cariño y el amor de las personas que nos quieren no se puede cambiar por ningún deseo del mundo.
FIN!!! :)





   LOS TRES CERDITOS

   Había una vez tres cerditos que eran hermanos y se fueron por el mundo a conseguir fortuna. El más grande les dijo a sus hermanos que sería bueno que se pusieran a construir sus propias casas para estar protegidos. A los otros dos les pareció una buena idea, y se pusieron manos a la obra, cada uno construyo su casita.
La mía será de paja – dijo el más pequeño-, la paja es blanda y se puede sujetar con facilidad. Terminaré muy pronto y podré ir a jugar. El hermano mediano decidió que su casa sería de madera: – Puedo encontrar un montón de madera por los alrededores, – explicó a sus hermanos, – Construiré mi casa en un santiamén con todos estos troncos y me iré también a jugar.
El mayor decidió construir su casa con ladrillos. – Aunque me cueste mucho esfuerzo, será muy fuerte y resistente, y dentro estaré a salvo del lobo. Le pondré una chimenea para asar las bellotas y hacer caldo de zanahorias.
Cuando las tres casitas estuvieron terminadas, los cerditos cantaban y bailaban en la puerta, felices por haber acabado con el problema: -¡Quién teme al Lobo Feroz, al Lobo, al Lobo! – ¡Quién teme al Lobo Feroz, al Lobo Feroz!
Detrás de un árbol grande apareció el lobo, rugiendo de hambre y gritando: – Cerditos, ¡me los voy a comer! Cada uno se escondió en su casa, pensando que estaban a salvo, pero el Lobo Feroz se encaminó a la casita de paja del hermano pequeño y en la puerta aulló: – ¡Cerdito, ábreme la puerta! – No, no, no, no te voy a abrir. – Pues si no me abres… ¡Soplaré y soplaré y la casita derribaré! Y sopló con todas sus fuerzas, sopló y sopló y la casita de paja se vino abajo.
El cerdito pequeño corrió lo más rápido que pudo y entró en la casa de madera del hermano mediano. – ¡Quién teme al Lobo Feroz , al Lobo, al Lobo! – ¡Quién teme al Lobo Feroz, al Lobo Feroz! – cantaban desde dentro los cerditos muy asustadizos. De nuevo el Lobo, más enfurecido que antes al sentirse engañado, se colocó delante de la puerta y comenzó a soplar y soplar gruñendo: – ¡Cerditos, abridme la puerta! – No, no, no, no te vamos a abrir.
Pues si no me abrís… ¡Soplaré y soplaré y la casita derribaré! La madera crujió, y las paredes cayeron y los dos cerditos corrieron a refugiarse en la casa de ladrillo de su hermano mayor. – ¡Quién teme al Lobo Feroz, al Lobo, al Lobo! – ¡Quién teme al Lobo Feroz, al Lobo Feroz! – cantaban desde dentro los cerditos. El lobo estaba realmente enfadado y hambriento, y ahora deseaba comerse a los Tres Cerditos más que nunca, y frente a la puerta dijo: – ¡Cerditos, abridme la puerta! – No, no, no, no te vamos a abrir. – Pues si no me abrís… ¡Soplaré y soplaré y la casita derribaré! Y se puso a soplar tan fuerte como el viento de invierno.
Sopló y sopló, pero la casita de ladrillos era muy resistente y no conseguía derribarla. Decidió trepar por la pared y entrar por la chimenea. Se deslizó hacia abajo… Y cayó en el caldero donde el cerdito mayor estaba hirviendo sopa de nabos. Escaldado y con el estómago vacío salió huyendo hacia el lago. Los cerditos no lo volvieron a ver. El mayor de ellos regañó a los otros dos por haber sido tan perezosos y poner en peligro sus propias vidas, y si algún día vais por el bosque y veis tres cerdos, sabréis que son los Tres Cerditos porque les gusta cantar: – ¡Quién teme al Lobo Feroz, al Lobo, al Lobo! – ¡Quién teme al Lobo Feroz, al Lobo Feroz!

viernes, 10 de febrero de 2012

Canciones Disney

            
De cero a héroe
¡Oh yeah! Bendición,
Hércules campeón
Parte favorito en las
encuestas de opinión
¡Que bombón!
¡Que gran corazón!
Ponlo frente a un monstruo
y ya tienes la atracción
Era un don nadie
Un cero, cero
ahora es un héroe
verdadero
El nunca ha dado
un paso atrás
De cero a héroe
en un pis pas
el es el héroe
es todo un as
Vuelve loscas a las chicas
uuhs y aahs
y en donde estéis
su rostro veis
hermosa faz
Entre las monedas y el papel
la bolsa hará saltar
es rico y es famoso
nuestro griego de oro
da que hablar
di amé, véanlo otra vez
Dulce
y triunfante
puntuando siempre diez
Todos va
solo para ver
su perfecto cuerpo
esos músculos mover
Hércules viene
ve y vence
y toda la gente
se enloquece
Hecho de bronce y mazapán
En plan titán
ahora es un héroe
Que don Juan

¿Quien es el as de gladiadores?
Hércules
¿Quien es un líder con honores?
Hércules
El mejor
que bravío
que sabor
mi preferido
Hércules, Hércules
Bendición Hércules ganó
diez envites
no cambió aunque todos lo
verifiquen
Era un don nadie
cero, cero
Ahora es un héroe
verdadero
Fue desde el suelo al cielo
¡Si!
De cero a héroe
el es un héroe
hoy es el héroe

Es así


jueves, 9 de febrero de 2012

Juegos infantiles

                                                       ZAPATILLA POR DETRÁS.
Se colocan los niños sentandos en un círculo uno de ellos irá dando vueltas con una zapatilla en la mano alrededor del circulo, e irá cantando "a la zapatilla por detrás tris tras, ni la ves ni la verás tris tras, mirar para arriba que caen judias, mirar para abajo que caen garbanzos, a dormir a dormir que vienen los reyes magos un niño pregunta a que hora abuelita y el contestará por ejemplo a las 4" y cuenta en alto 1, 2, 3 y 4 y deja la zapatilla detrás de un niño. Acto seguido todos mirarán si se le ha dejado a él, y el que la tenga saldrá corriendo detrás del que se le ha dejado para pillarle hasta que esté, se siente en el espacio que él, dejó libre.




Juegos infantiles

                                 LAS SILLAS MUSICALES


Se disponen tantas sillas como niños haya menos una. Se disponen en círculo o bien juntas respaldo con respaldo en el centro de la habitación. Y hay que tener música o una persona que cante una canción.
El juego empieza cuando empieza a sonar la música o la canción. Todos comienzan a dar vueltas alrededor de las sillas. En cuanto se para la música o la canción todos deben sentarse en la silla que tengan más cerca.
Pierde la persona que no logre sentarse en una silla. Se retira una persona y una silla. Y se comienza de nuevo. Suena la música o la canción y a dar vuelta alrededor de las sillas de nuevo. Hasta que pare la música o la canción. Y así sucesivamente hasta que solo quede un ganador.




                          
EL POLLITO INGLÉS
  • JUGADORES: De 2 en adelante.
  • TIPO DE JUEGO: Sociomotor de oposición, uno contra todos.
  • HABILIDADES QUE DESARROLLA: Equilibrio, velocidad de reacción, percepción visual.
  • EXPLICACIÓN: Por sorteo uno se coloca cara a la pared. Los demás a unos 7 m de distancia empezarán a acercarse cada vez que el de la pared grita “1, 2 y 3 pollito inglés a la pared” tras lo que se girará para pescar a alguien en movimiento. Si esto sucede mandará a la línea de salida a los jugadores que hayan sido pillados en acción.
  •             El juego inicia una nueva partida cuando uno de los jugadores alcanza la pared y grita “¡Pollito!” pasando el mismo a ocupar el puesto de vigilante.
    • VARIANTES: A veces se juega con la consigna obligatoria de que en cada parada los jugadores deben realizar una posición distinta a la última, siendo más divertido cuanto más acrobática y virtuosa sea la misma.



                            
      LA GALLINITA CIEGA
      Se trata de un juego clásico que todos hemos jugado alguna vez. Se juega en un terreno llano y sin obstáculos, para evitar caídas.

      Organización:
      Uno se la queda y se le vendará los ojos con un pañuelo.El resto de jugadores se colocan alrededor del que se la queda, formando un corro.

      Materiales:

      • Una venda para los ojos, que podrá ser un pañuelo.

      Juego:

      • Se sortea entre los jugadores quien "se la queda" para hacer de gallina ciega.
      • Al que "se la queda" se le vendan los ojos y después los jugadores le preguntan:"Gallinita ciega, ¿qué se te ha perdido?" a lo que "el que se la queda" responde: "Una aguja y un dedal". Entonces el resto de jugadores le responde: "dá tres vueltecitas y los encontrarás".
      • El que hace de gallinita ciega dá tres vueltas sobre él mismo mientras el resto de jugadores cantan: "Una, dos y tres".
      • Después la gallinita ciega avanza con los brazos extendidos intentando tocar a alguno de los otros jugadores, y cuando lo ha hecho, debe adivinar quién es tocándole el pelo, la cabeza, la cara y las manos. Luego dice el nombre del jugador que cree que es y si acierta, se cambian los puestos y si no acierta, el resto de jugadores le gritan que ha fallado, siguiendo el juego hasta que acierta.

      Variantes:

      • Una vez vendado el jugador que hace de gallinita ciega, los demás se dan la mano y lo encierran formando un corro, mientras cantan la canción. En un momento dado la gallina ciega grita "¡alto!" y todos se paran y quedan en silencio. La gallina ciega señala con el dedo en una dirección y el jugador señalado entra en el corro e intenta no ser tocado por la gallina ciega. Cuando ésta consigue rozar al jugador que hay dentro del corro, éste queda quieto y la gallina ciega intenta adivinar quién es, para lo que podrá tocarle la cara o hacerle preguntas para reconocer su voz.
      • Esta variante es la gallina ciega de los siete pasos. La gallina ciega queda quieta en el centro del terreno de juego y con los ojos vendados. Los demás se mueven libremente por el terreno y a una voz de la gallina ciega, todos quedan quietos. Entonces la gallina ciega puede dar hasta siete pasos en la dirección que quiera. Si en esos siete pasos consigue tocar a alguien, intentará averiguar quién es.
      • Otra variante es la gallina ciega con cojín. La gallina ciega lleva un cojín en la mano y los demás jugadores estarán sentados en sillas y repartidos por el terreno de juego. El que la lleva avanzará muy despacio hasta que roza o toca a algún jugador. Entónces la gallina ciega apoya el cojín sobre las rodillas del jugador sentado en la silla y se sienta sobre él. A continuación la gallina ciega dice "habla, habla gallinita" y el otro jugador deberá gritar: "¡kikirikiiiii!", cambiando la voz para que no lo reconozcan. La gallina ciega podrá dar también otras órdenes, cambiando el animal ("habla, habla gatito", o "habla, habla perrito", o bien "habla, habla trompeta", etc).



miércoles, 8 de febrero de 2012

Canciones Disney

Pinocho

Dame un silbidito

                                                    Cuando estés en líos
                                                  por tu bien o por tu mal,
                                                      ¡dame un silbidito!
                                                      ¡Dame un silbidito!
                                                       Y si no pudieras
                                                     dominar la tentación,
                                                      ¡dame un silbidito!
                                                      ¡Dame un silbidito!

                                                     No olvides de silbar,
                                                       no basta soplar.
                                                 Y al no poder silbar, grita:
                                                       -¿Pepito Grillo?
                                                           -¡Eso!

                                              Si te estás portando bien
                                                 y te tentara el mal,
                                                 ¡dame un silbidito!
                                                 ¡Dame un silbidito!
                                        Y siempre tu conciencia mandará.

                                              Si te estás portando bien
                                                  y te tentara el mal,
                                                  ¡dame un silbidito!
                                                  ¡Dame un silbidito!
                                        Y siempre tu conciencia mandará.
                                        Y siempre tu conciencia mandará.









                      Cuando deseas a una estrella






                                                                     Si a una estrella
pides tu,
un deseo con su luz
lo que pidas al soñar,
a ti vendra

Cuando sueñes ya veras
cualquier cosa
sera real,si lo pides
de corazon
ase hara real

Estrella azul
todo es posible,
a quienes amas tu
les da su luz

Y si al cielo
miras hoy
podras ver
tu estrella azul
tu deseo se cumplira
si tienes fe
si tienes fe